sábado, 26 de marzo de 2016

RECOMENDACIONES EN EL MANEJO DE LA ANSIEDAD Y EL ESTRÉS EN EL TRABAJO


- BUSCAR LO POSITIVO EN TODAS LAS SITUACIONES.


   Sacar conclusiones positivas de las experiencias estresantes y aparentemente negativas. No hay que tener visiones catastróficas sobre los diferentes escenarios que se pueden plantear. Lo importante es racionalizar la situación y establecer estrategias lógicas y adecuadas para darle solución.


- SOMOS IMPERFECTOS Y DEBEMOS ASUMIR CON NORMALIDAD QUE NOS PODEMOS EQUIVOCAR.


   No exigirnos en exceso. Las personas son imperfectas y, por tanto, vivimos una vida llena de imperfecciones. No debemos fustigarnos con los fallos y pensar que están dentro de lo normal. La Estadística así lo demuestra. Debemos permitirnos fallar.


- OBJETIVIDAD EN NUESTRA IDEA DE EQUIDAD Y BUSCAR LA SATISFACCIÓN PERSONAL.

   Debemos ser más objetivos con nuestra idea de justicia y equidad. No somos el centro del Universo. Debemos hacer nuestro trabajo o actividad pensando en la satisfacción  personal y la autorrealización.  No tener como objetivo único la búsqueda de recompensas cuantitativas de nuestros jefes o colaboradores. No esperar demasiado de los demás y comprender que todo el mundo puede fallar o errar.

- NO CULPARNOS DE COSAS QUE NO CONTROLAMOS Y APRENDER DE LOS ERRORES.

   No debemos culparnos de hechos o cosas que le suceden a otras personas. No somos responsables de todo lo que pasa a nuestro alrededor. Nosotros somos capaces de controlar aquello que está en nuestra mano, pero hay muchas cosas que no dependen de nosotros. Eliminar la percepción de culpa de situaciones que generan otras personas o grupos. Nosotros debemos tomar decisiones de forma lógica y racional. Las decisiones se toman en base al conocimiento e información que tenemos en un momento determinado. Intentando ser lo más objetivos posible y actuando con profesionalidad. Esas decisiones o actuaciones propias deben valorarse en su justa medida. Lo importante es aprender de los errores. No debemos redimensionar sus consecuencias negativas.

- FLEXIBILIDAD CON NOSOTROS MISMOS Y CON LOS DEMÁS.

   Debemos ser flexibles con las normas y valores que nos asignamos. Las cosas no son blancas o negras, existen muchos matices y cada situación requiere un tratamiento específico.

- EL CAMBIO ES UNA GRAN OPORTUNIDAD.

   Evitar el miedo al cambio. Asumir el cambio como una mejora y como una oportunidad. El individuo es el protagonista del cambio.

- EVITAR PREJUICIOS Y PROPICIAR LA POSITIVIDAD.

   Evitar prejuicios o tener ideas previas con respecto a nuestra posibilidades y las de los demás. No debemos de sacar conclusiones negativas de un entorno o ámbito que fue negativo anteriormente.

- ESCUCHA ACTIVA Y EMPATÍA.

   En ocasiones, aunque creamos tener razón es conveniente saber escuchar a los demás. De esta forma obtenemos diferentes enfoques o puntos de vista que pueden mejorar nuestra percepción del problema. Mostrar empatía.

- EVITAR DISCUSIONES SIN SALIDA.

   Aunque tengamos la razón puede ser estresante tener que convencer a otras personas que no quieren escuchar o que se escudan en sus planteamientos de forma radical. Es posible que en ciertas ocasiones no compense el estrés que genera tener que luchar contra el pensamiento contrario de personas que no quieren cambiar de opinión.

- EL AUTOCONOCIMIENTO.

   Es importante cultivar el autoconocimiento para saber hasta dónde podemos llegar y cuáles son nuestros límites profesionales y personales en este momento. Para evitar estar sometidos a situaciones que nos produzcan más ansiedad y estrés.

- TRABAJAR EN EQUIPO SIEMPRE ES POSITIVO.

   No debemos ponernos a la defensiva cuando tenemos que trabajar en equipos de trabajo. Debemos intentar se colaborativos y participativos. Lo importante es que todos trabajen para conseguir un objetivo común que beneficiará a todos. El trabajo cooperativo facilita el intercambio de ideas y enriquece la tarea. Además, la responsabilidad se reparte entre todos proporcionando una disminución en el nivel de estrés  y ansiedad.

- RESPETAR PERIÓDOS ADECUADOS DE SUEÑO Y DE DESCANSO.

   Dormir, al menos, ocho horas diarias. Tener pequeños descansos durante la realización de las tareas y actividades laborales. Tiempo suficiente para el desayuno, la comida y la cena.

- PRACTICAR DEPORTE Y UNA DIETA SALUDABLE.

   Practicar cualquier tipo de deporte o actividad física siempre ayuda a descargar adrenalina y a reducir los niveles de ansiedad y estrés. Debemos llevar una dieta saludable baja en grasas. Salvo que tengamos intolerancia o alergia, debemos incorporar de forma importante en nuestra dieta: pescado, verduras y hortalizas, arroz, pasta, cereales, legumbres y fruta.

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